Siempre he creído que en esta vida estamos todos atados de hilos imaginarios, hilos que controlan todos los aspectos de nuestra vida, la salud, la estabilidad económica, las amistades y claro entre muchas otras el amor; cada vez que damos un paso en falso en cualquiera de esas áreas el hilo se comienza a desgastar hasta que llega al punto de lo inevitable, se rompe irreparablemente y no se puede volver a unir, pero si tenemos mucha suerte un nuevo hilo nace y como hemos aprendido ya no volvemos a dar los mismos pasos, en especial con el hilo del amor, aquel esta constantemente renaciendo y a la vez en constante dolor, a veces es con personas nuevas, pero hay ocasiones en que aquel hilo se resiste, aunque solo queden los pelos de lo que alguna vez fue hilo.